Profesionales debatirán cómo lograr “condiciones saludables” en el trabajo

Profesionales de seguridad e higiene y salud ocupacional participarán de la Segunda Jornada Argentina de Ergonomía Laboral, en la cual se analizarán las medidas necesarias para garantizar la salud en los ámbitos de trabajo.

El evento se realizará el viernes 19 de este mes en el Auditorio del Complejo Industrial La Plata de YPF, ubicado en Ensenada, provincia de Buenos Aires.

Está dirigido a profesionales de la Seguridad e Higiene, Medicina Laboral, Kinesiología del trabajo, Terapia Ocupacional, Psicología Laboral y responsables del área de prevención y salud ocupacional en empresas, entre otros.

La Jornada, organizada por la consultora RiesgoLab, tiene por objetivo dar impulso al “notorio interés empresario en desarrollar buenas prácticas de ergonomía laboral, cumpliendo la legislación vigente”, destacó el gerente general de esa compañía, Sebastián Astorino.

El directivo recordó, en un comunicado, que la Resolución 295/03 “establece las etapas que debe contemplar un Programa de Ergonomía Integrado, a la vez que determina aquellos factores presentes en la actividad laboral que deben ser tenidos en cuenta para que el trabajo se considere adaptado al hombre , es decir, le asegure condiciones saludables”.

Además, Astorino subrayó que este año, se incluyeron a las hernias y várices como enfermedades profesionales, “planteando un desafío tanto para empleadores como para los profesionales de la seguridad e higiene y salud ocupacional a la hora de prevenir estos trastornos”.

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http://noticias.terra.com.ar, [Web en línea] http://noticias.terra.com.ar/profesionales-debatiran-como-lograr-condiciones-saludables-en-el-trabajo,3fa16571bc50a410VgnCLD200000b2bf46d0RCRD.html [Consulta: 4-12-2014]

El desafío de los profesionales: aprender a comunicar como Steve Jobs

Hay habilidades de comunicación no verbal, optimización del tiempo y capacidad de persuasión que se pueden adquirir a cualquier edad. Estas técnicas, tradicionalmente circunscritas a los comerciales y los a publicitarios, pueden ser de ayuda para todo tipo de profesionales

Un día cualquiera en la oficina. Usted está es una reunión.

Su jefe está exponiendo un nuevo proyecto en el que va a trabajar y, a medida que habla, le vienen a la cabeza algunas ideas, muy pertinentes.

Hace un ademán de tomar la palabra, mira entonces a las demás autoridades presentes en la sala y, de pronto, el corazón se le acelera, las manos empiezan a sudar….

Ahora es usted el jefe. Su plantilla está desmotivada, las cifras no van como quisiera y necesita pedir a todos un pequeño esfuerzo extra.

Sabe que tiene que motivar, y ha ensayado el discurso una y otra vez frente al espejo, pero cuando llega el momento la respiración se entrecorta, y esa intensidad en la voz desaparece.

¿Le suena?

Los teóricos lo llaman glosofobia, o fobia a hablar en público.

La habilidad de comunicarse ante los demás juega un profunda papel en el desarrollo profesional.

Hoy por hoy la capacidad de expresarse correctamente y de transmitir un mensaje a una audiencia son valores muy útiles, para todo tipo de profesiones -no sólo comerciales, publicitarios o puestos directivos-, y en todo tipo de circunstancias.

Sirven, por ejemplo, para convencer a los superiores de que un proyecto hay que llevarlo a cabo de una determinada manera, o para hacer oír sus ideas en un eventual trabajo en equipo.

Preguntar una duda, tomar la palabra en una reunión de vecinos o hacer un brindis son otras situaciones cotidianas donde aplicarlos. Ser capaz de inspirar, motivar y convencer es el siguiente paso, y todo un don, informó Expansión.

Personalidades como Steve Jobs, fundador de Apple; Richard Branson, presidente de Virgin; o Elon Musk, creador de PayPal, del fabricante de coches Tesla y de la empresa de viajes espaciales SpaceX, forman parte del selecto club de brillantes comunicadores. Son la versión moderna de los Cicerón, Pericles y Demóstenes de la Antigua Grecia.

En la habilidad para transmitir un mensaje el 90% es método y sólo el 10% es innato, dicen los expertos.

Buenas noticias: existen técnicas que, con algo de práctica, ponen estas aptitudes al alcance casi de cualquiera. Es la Presentología, que va un paso más allá de la oratoria e incluye aspectos como la comunicación no verbal, la gestión del tiempo y la capacidad de persuasión.

Santiago Pérez Castillo, consultor de procesos de cambio y formador para el desarrollo de habilidades, afirma de hecho que, del buen resultado de un discurso, “un 90% es cuestión de método y sólo un 10% es innato”.

No es el qué, es el cómo
El mensaje es importante pero, sobre todo, lo que marca la diferencia es cómo se dice.

“Hay una verdad irrefutable por la que las personas compramos las ideas primero con el corazón, y después buscamos argumentos racionales en los que apoyarnos”, señala Pérez Castillo.

Ahora bien, el modo idóneo de exponer una misma idea difiere de un país a otro. “En Alemania, por ejemplo, se debe cargar más la parte racional, mientras que en Estados Unidos primará el componente emocional. Cada país requiere un equilibrio diferente de recursos”, asegura este experto.

La seguridad en uno mismo y el entusiasmo que se sea capaz de transmitir son básicos para lograr influir en los demás.

La inseguridad, en muchos casos, proviene de sentir un auténtico terror hacia la audiencia.

“Algunas personas aumentan su ansiedad al hablar porque perciben al auditorio como el enemigo. Sin embargo, el público puede considerarse como personas que están interesadas en un tema determinado, que necesitan del orador, de su experiencia, de su saber para aprender algo concreto”, propone Jacobo Cano Escoriaza, profesor de la Universidad de Zaragoza, en un reciente informe. Cano recuerda es normal, e incluso positivo, sentir cierto grado de ansiedad, pero que se trata de un sentimiento personal que no necesariamente tiene por qué percibir el resto de la gente.

La planificación
La improvisación pocas veces resulta.

La naturalidad, de hecho, se consigue a base de preparación.

Planificar concienzudamente una intervención y conocer bien el tema del que se va a hablar ayuda asimismo a ganar confianza en uno mismo.

En su obra “Slide:ology, el arte y la ciencia de crear grandes presentaciones”, la escritora y diseñadora gráfica estadounidense Nancy Duarte afirma que el proceso de preparación de una presentación puede ocupar entre 36 y 90 horas.

En el caso de un discurso o una conferencia, el tiempo probablemente se multiplique. “En muchas ocasiones una presentación es la última impresión que se lleva un cliente antes de cerrar un trato”, reflexiona.

“¿Qué le va a interesar a su auditorio? ¿Qué objetivo busca? ¿Qué espera del público? Son las tres primeras preguntas que se ha de realizar.

A partir de las respuestas piensa qué métodos puede emplear para captar su atención y, al mismo tiempo, mostrar seguridad y aplomo”, recomienda Pérez Castillo.

El siguiente paso es visualizar los contenidos que va a comunicar, “como si fuera una película. Esto permitirá que el mensaje fluya más natural y evitará que pierdas el hilo”, apunta.

La producción
En la preparación propiamente dicha del mensaje debe, de nuevo, primar la sencillez y la asociación de conceptos.“Evite los power point llenos de datos, porque el público estará más atento a eso que a lo que dices. Se produce entonces un conflicto visual, que yo llamo el efecto chuleta”, dice Pérez Castillo, señaló Expansión.

Además, ha de tener en cuenta que la gente tiende a desconectar pasado un tiempo.

Por eso, “cada diez o quince minutos introduzcae algún cambio en la energía de la sala, por ejemplo, animando a la gente a reflexionar sobre algo, a responder a una pregunta, a realizar algún movimiento físico. Modular la voz, los gestos o dónde pones las manos es importante, pero también lo es jugar con cambios de registro para mantener la atención de la gente y, por último, hacer una llamada a la acción”, continúa este experto.

Practicar, practicar, practicar
Conocer la teoría nunca es suficiente. Como dice el refrán: “La práctica hace la perfección”.

En el libro “Controle su destino”, Anthony Robbins, uno de los mayores expertos en Programación Neurolingüística (PNL) del mundo, además de un gran orador, confiesa: “Yo me convertí en un excelente orador público porque, en lugar de una vez a la semana, me comprometí a hablar en público tres veces al día. Mientras que otras personas de mi organización se impusieron hablar cuarenta y ocho veces al año, yo hacía eso mismo en apenas dos semanas. Así pues, al cabo de un mes ya había adquirido dos años de experiencia. Y un año más tarde, ya tenía diez”.

El buen orador, ¿nace o se hace?
Hay gente con una habilidad innata para inspirar, motivar y convencer. En definitiva, un don para la Presentología, que va mucho más allá de la entonación de la voz y la velocidad de la conversación.

El fundador de Apple, Steve Jobs, era uno de ellos. Sus presentaciones eran sencillas y dinámicas, y contaban una historia.

Otros grandes oradores del momento son Barack Obama, que sabe hacer un buen uso de la mirada para conectar con la audiencia, y el magnate Donald Trump, que suele emplear un lenguaje directo, tiene una visión clara del mensaje y logra convencer así al auditorio.

Estas técnicas son aplicables a la vida cotidiana, personal y profesional, pero en muy raras ocasiones salen de forma espontánea.

Steve Jobs solía ejercer de maestro de ceremonias de las presentaciones de producto del grupo, lo que sin duda contribuía de forma significativa a las ventas. Uno de sus mejores discursos es el que impartió en 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford. De apenas catorce minutos, implicó sin lugar a dudas horas de preparación.

SITIO WEB
http://www.iprofesional.com, [Web en línea] http://www.iprofesional.com/notas/200633-El-desafo-de-los-profesionales-aprender-a-comunicar-como-Steve-Jobs [Consulta: 19-11-2014]

Agrónomos se buscan

Agrónomos se buscan: ¿cuáles son los profesionales con mayor demanda en el área de agronegocios?

La interdisciplinaridad es la cualidad más destacada tanto desde el ámbito público como por las empresas que trabajan en este sector. En el “país de la soja”, uno de los mayores productores de alimentos del mundo, “se recibe un agrónomo por cada ocho abogados”

Con un sector rural cada vez más jaqueado por los vaivenes económicos locales e internacionales, y un panorama de cosecha récord que contrasta con las trabas de exportación de algunos cultivos y la baja de los precios internacionales, el campo precisa profesionales con alta formación que puedan gestionar negocios en tiempos de incertidumbre.

La temática acerca de las oportunidades laborales que existen en esta área fue el eje del debate en el 4º Foro Laboral, organizado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA).

Tanto desde las empresas que operan en el sector como desde las instituciones del ámbito público, se destacó la interdisciplinaridad como la característica clave deberán tener los futuros ingenieros agrónomos. Señalaron la necesidad de integrar estos conocimientos con otras áreas como la administración agraria, las ciencias ambientales, la biología, la sociología, la informática, la política y la economía, entre otras.

Además de la formación profesional, indicó la FAUBA en un comunicado, se destacaron habilidades vinculadas con la comunicación, el trabajo en equipo, la creatividad y la innovación.

Durante la apertura del evento, Marcela Gally, vicedecana de la FAUBA, recomendó a los estudiantes empezar a vincularse con su futuro profesional desde el comienzo de sus carreras, para elegir un conjunto de materias en función de sus intereses y especializarse durante el mismo ciclo de grado.

Referentes del Ministerio de Agricultura de la Nación y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se refirieron a las oportunidades de empleo que surgen de organismos del Estado y cuáles son los perfiles que mejor se posicionan. Javier Bellati, secretario técnico de Organización y Recursos Humanos del INTA, recordó que el organismo cada año “sale a la caza de profesionales jóvenes para incorporar a sus unidades de todo el país” y suma por concurso entre 70 y 80 becarios.

El INTA, aclaró, no sólo busca agrónomos, sino también especialistas en gestión ambiental, agroalimentos y otras áreas del conocimiento que crecieron en los últimos años. Además, valora la capacidad trabajo interdisciplinario con biólogos, sociólogos y especialistas en informática.

Otras modalidades son becas de formación para jóvenes de hasta los 30 años, en áreas que el INTA detecta como poco desarrolladas en todas sus unidades. También hay becas para técnicos recibidos, de hasta 28 años de edad, y concursos para investigadores ya formados y con posgrados, de hasta 38 años. “Hoy tenemos 380 becarios en actividad. Muchos de ellos, después integran la planta del INTA”, dijo Bellati en el foro organizado por la FAUBA.

Respecto de los futuros profesionales que demandará el sector de agronegocios, Diego Fernández, director nacional de Información y Mercados de la Subsecretaría de Agricultura de la Nación, dijo que “las disciplinas que cobran relevancia son estudios de mercado de productos, el ordenamiento territorial rural y la agricultura inteligente, que también comprende varias especializaciones”.

Agregó que “el asesoramiento privado así como la promoción del uso de tecnologías también son áreas receptoras” de especialistas.

Fernández indicó también que se valora la disposición a aprender y relacionarse con ámbitos diversos, la responsabilidad, la adaptación a normas y distintos escenarios, la comunicación y la creatividad. “Es importante aprovechar todas las capacidades de los integrantes de un grupo. El trabajo interdisciplinario con funciones, habilidades y roles identificados y definidos permite alcanzar logros en equipo”, afirmó.

Demanda empresarial
Las empresas del sector agroalimentario tuvieron su espacio en el foro organizado por FAUBA, y dieron su perspectiva respecto de la demanda profesional que se avecina en esta área de la economía

“Hoy existe una alta demanda de profesionales vinculados con el sector de agroalimentos. Sin embargo, hace falta un mayor número de personas formadas, debido a que cada año sólo se recibe un agrónomo cada ocho abogados“, advirtió Mercedes Cid, responsable de la selección de personal de Dupont desde la Argentina para la región Cono Sur.

La ejecutiva recordó que desde el Gobierno se busca alentar el desarrollo de la agronomía con becas para estudiantes, al considerarla una de las carreras prioritarias para el desarrollo económico del país, y aseguró que Dupont se alinea en el mismo sentido.

La empresa se define como una “compañía de ciencia” y mantiene un programa para captar nuevos talentos mediante pasantías que integran a estudiantes universitarios. En los egresados se valorizan los conocimientos técnicos, incluso en puestos comerciales y de marketing, explicó Cid y añadió: “Si bien existe una buena formación de agrónomos, hay otros aspectos importantes más difíciles de hallar, como un buen nivel de inglés y disponibilidad para trasladarse a diferentes regiones del país”.

En la misma línea, Diego Lerini, de Molinos Río de la Plata, consideró: “Más allá de la formación académica, buscamos personas que les guste aprender, hacer, crecer e innovar”. En esta empresa argentina, los agrónomos ocupan un rol central en sus negocios de marcas y commodities.

Lerini, quien es egresado de Agronomía de la UBA, aseguró que en Molinos “desde la gerenta de Marketing hasta el gerente de Publicidad son agrónomos“. Esta empresa demanda este tipo de profesionales para el seguimiento de los cultivos extensivos e intensivos, o licenciados en Administración Agraria para posiciones comerciales y administrativas, y licenciados en Gestión de Alimentos, entre otros puestos.

Por su parte, Ezequiel Palacios, director asociado de la consultora Glue, se refirió al mercado laboral en general, más allá del sector agropecuario, y consideró que actualmente los perfiles más buscados por las empresas se asocian con finanzas, recursos humanos, compras y ventas. En cuanto a la industria, opinó que el sector energético va a empujar la economía en 2016, junto con el sector de alimentos.

Emprendedores
La posibilidad de generar un emprendimiento como un desprendimiento de investigaciones y tecnologías desarrolladas en la universidad, mereció un capítulo especial en el Foro Laboral organizado por la FAUBA.

En este sentido, Anibal Cofone, secretario de Ciencia y Técnica de la UBA, resaltó el valor de la transferencia tecnológica para que las investigaciones académicas lleguen al conjunto de la sociedad y permitan generar iniciativas empresariales promovidas por miembros de la comunidad universitaria.

Ruben Cesar, docente del curso “Desarrollo Emprendedor”, organizado por IncUBAgro, la incubadora de empresas y proyectos sociales de la FAUBA, indicó: “El número de estudiantes con intención emprendedora de los últimos años viene creciendo”. Se mostró alentado por la convocatoria que reciben las capacitaciones sobre emprendedorismo en la FAUBA: “Este año se cubrieron las vacantes de manera muy rápida. El año pasado, el número de inscriptos y participantes superó nuestras expectativas y los estudiantes terminaron muy satisfechos”.

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http://www.iprofesional.com, [Web en línea] http://www.iprofesional.com/notas/197154-Agrnomos-se-buscan-cules-son-los-profesionales-con-mayor-demanda-en-el-rea-de-agronegocios [Consulta:30-09-2014]